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Terremotos

Terremoto: movimiento vibratorio que se origina en zonas del interior de la Tierra y que se propaga en todas direcciones por los materiales de la misma forma de ondas elásticas, denominadas ondas sísmicas.

Un terremoto de fuerte intensidad puede provocar grandes grietas, derrumbamiento de edificios, desviación de cursos de agua y hasta maremotos o tsunami (tsunami: palabra japonesa que significa ola (nami) desbordada (tsu).

Epicentro: centro del área de perturbación de un fenómeno sísmico que cae sobre el hipocentro. Corresponde al punto de máxima intensidad sísmica.

Hipocentro: punto del interior de la corteza terrestre en el que se origina un movimiento sísmico o terremoto.

Intensidad de un sismo: es el grado de poder destructivo; expresa la cantidad de energía liberada, la cual produce un sismo o terremoto. La intensidad del sismo se valora con escalas numéricas convencionales (la escala Mercalli y la escala Richter son las más usadas).

2.- Clasificación de los sismos según su intensidad

a) Microsismos: se refieren a pequeños temblores registrados solamente por los aparatos.

b) Macrosismos: expresan intensidad destructora, pero en pequeña escala.

c) Megasismos: son los de gran intensidad destructora.

Esta clasificación es nada exacta. Con el objeto de estimar mejor la intensidad de los sismos se han confeccionado escalas arbitrarias, que muestran en varios grados los efectos destructivos. Tales escalas son la de Richter, de Sieberg, Omori, Cancani, Mercalli, y otras.

3.- El Sismógrafo (Descripción y Funcionamiento). ¿Cómo se registra un terremoto? Sismogramas. Escalas Mercalli.

El sismógrafo es un instrumento que detecta y registra de manera continua las ondas sísmicas originadas en un terremoto. Se distinguen dos tipos principales: los sismógrafos horizontales, que registran la componente vertical de un movimiento sísmico y que están formados por un péndulo suspendido de un eje horizontal, y los sismógrafos verticales, constituido por un péndulo cuya masa está suspendida de un eje vertical, y que sirven para detectar la componente horizontal de un movimiento sísmico.

Las ondas sísmicas se propagan en la Tierra y en superficie: provocan los terremotos y son captadas por los sismógrafos. La intensidad del seísmo se valora con escalas numéricas convencionales (la escala Mercalli y la escala de Richter son las más usadas): las cifras altas de estas escalas indican terremotos de consecuencias catastróficas.

La base del sismógrafo está insertada en una columna de mampostería sólidamente anclada al suelo (o al subsuelo), a una roca. Un cable con un muelle de acero sostiene un peso. A éste va unida una punta trazadora que deja una señal en un tambor giratorio recubierto de un rollo de papel. Cuando se produce el terremoto la masa del peso tiende a permanecer quieta (por inercia), mientras que toda la estructura se mueve con el suelo. Así se registra la amplitud de las oscilaciones y la rapidez con que se suceden las sacudidas.

El sismograma es el registro obtenido por un sismógrafo durante un seísmo.

La escala de intensidad comúnmente usada hoy es la escala de Mercalli modificada con 12 grados de intensidad:

- Grado I - Instrumental:

Registrado solamente por los sismógrafos. Pájaros y animales se inquietan.

- Grado II - Muy Débil:

Solamente advertido por personas sensibles, acostadas, particularmente en los pisos superiores.

- Grado III - Ligero:

Notado por personas en reposo, como si se tratase de las vibraciones producidas por el paso de camiones ligeros.

- Grado IV - Moderado:

Se siente al aire libre, pero más en el interior de la casa, como el paso de camiones pesados. Rechinan las ventanas, las puertas y las vajillas.

- Grado V - Algo fuerte:

Se despierta la gente dormida. Objetos pequeños se desplazan o se vuelcan.

- Grado VI - Fuerte:

Los libros caen de los estantes; el yeso se desprende del techo; ligeros desperfectos en las paredes.

- Grado VII - Muy fuerte:

Derrumbamientos de paredes; es difícil estar de pie; lo sienten los conductores de automóviles durante la marcha; se forman olas en piscinas y lagunas; alarma general.

- Grado VIII - Destructivo:

Caen las chimeneas, se agrietan las buenas construcciones, saltan los muebles pesados, se pierde el control de la conducción de automóviles; en las montañas se desprenden las rocas de las cumbres.

- Grado IX - Ruinoso:

Hay pánico general; se vienen abajo la mayoría de los edificios incluso algunos especialmente diseñados.

- Grado X - Desastroso:

La mayoría de las estructuras de mampostería se destruyen desde sus cimientos; se doblan ligeramente las vías de ferrocarril son severamente doblados; hay corrimientos de tierra.

- Grado XI - Muy desastroso:

Pocas estructuras permanecen de pie; se desploman los puentes; se agrieta el suelo; los raíles del ferrocarril son severamente doblados; se rompen los diques.

- Grado XII - Catastrófico:

Destrucción total de todas las obras del hombre; los objetos son lanzados al aire; las montañas se desmoronan y se trastorna el paisaje.

4.- Terremotos tectónicos (Definición). Clasificación. Origen de los terremotos tectónicos.

Los terremotos tectónicos son aquellos que se ubican en las uniones entre las placas tectónicas, a lo largo de las dorsales, fallas y en las zonas de choque o fricción lateral entre las placas.

Los terremotos tectónicos se clasifican según la profundidad del hipocentro:

Normales: cuando la profundidad del foco se halla de 0 a 50 Km.

Intermedios: cuando la profundidad del foco se halla de 50 a 250 Km.

Profundos: cuando la profundidad del foco se halla de 250 a 750 Km.

Una gran parte de los terremotos tectónicos se originan por reajustes de bloques, corticales y se localizan en las uniones entre las placas tectónicas, a lo largo de las dorsales y en las zonas de choque o fricción lateral entre las placas. El eje del Mediterráneo, por ejemplo, que puede considerarse como una zona de fricción entre la placa europea y la africana, es un área de alta sismicidad.

5.- Ondas sísmicas. Características. Propagación. Determinación de los hipocentros. La Sismología como instrumento para conocer el interior de la tierra.

Las ondas sísmicas son las que provocan los terremotos y son captadas por los sismógrafos, se propagan en la Tierra y en superficie.

Nuestros conocimientos sobre la estructura interna de la Tierra proceden en su mayor parte del estudio de los terremotos.

Los sismógrafos registran tres tipos de ondas sísmicas. Las ondas primarias (P), muy veloces, se propagan en los sólidos, los líquidos y los gases. Las ondas secundarias (S), se propagan en los sólidos. Finalmente las ondas largas (L), muy lentas, solamente pueden propagarse a lo largo de la superficie. Los geólogos se interesan particularmente por las ondas P y S: su velocidad depende del tipo de roca en la cual se propaguen: las ondas P son más rápidas en el manto, disminuyen su marcha en el núcleo externo y se hacen nuevamente veloces en el núcleo interno. Las ondas S no se transmiten a través del núcleo externo: este hecho nos induce a pensar que este extracto sea líquido (aunque muy denso).

Los hipocentros de los terremotos se encuentran en su mayoría en un plano inclinado que, iniciándose en el fondo de una fosa, va sumergiéndose con un ángulo de unos 45° a lo largo de varios cientos de Km. El movimiento del material que se realiza paralelamente a este plano es la causa de los terremotos. Estos plano de focos sísmicos definen nítidamente las zonas de sumergimiento y demuestran que el suelo oceánico se mueve hacia abajo con respecto al continente adyacente.

La sismología comenzó a desarrollarse como ciencia, cuando el inglés Jonh Milne construyó en Japón un sismógrafo de uso universal. Su invento fue después perfeccionado por E. Wiechert en Alemania, por Prince Galitzin en Rusia y recientemente por Hugo Benioff del Instituto Tecnológico de California. Con la ayuda de ese aparato estudian los geólogos las convulsiones sísmicas que atraviesan el globo.

6.- Distribución global de los terremotos (Zonas sísmicas).

Los terremotos tectónicos se localizan en estrechas zonas que limitan regiones en que la sismicidad es poco activa o nula. Están asociados con formaciones características tales como los rift-valleys, las cordilleras oceánicas, profundas fosas marinas, cadenas orogénicas y zonas volcánicas. Se diferencian especialmente cuatro zonas sísmicas, que se distinguen por sus características geológicas. Son las siguientes:

1.- El primer tipo de zonas sísmicas se sitúa a lo largo de las cordilleras centro oceánicas. Los focos se hallan a una profundidad moderada (menos de 70Km). Va asociada a ellos una gran actividad volcánica con emanaciones basálticas, flujo calorífico y expansión del suelo oceánico. En Islandia se eleva la zona por encima del nivel del mar.

2.- El segundo tipo de zona sísmica está caracterizado por terremotos de profundidad somera y ausencia de fenómenos volcánicos. Ejemplos son la región cercana a la falla de San Andrés en California y las regiones adyacentes a la falla de Anatolia al norte de Turquía. A lo largo de ambas fallas han sido medidos desplazamientos paralelos a las fallas. En la de San Andrés, los desplazamientos han alcanzado un valor aproximado de 6,5 metros al año, desde 1800 y van separando la región SW de California del continente americano.

3.- El tercer tipo de zona sísmica está íntimamente relacionado con las profundas fosas oceánicas, donde la placa oceánica se sumerge bajo un continente (como en la costa pacífica de América del Sur) o bajo un sistema de arcos insulares (como sucede en las Aleutianas, al sur de Indochina, en el grupo de islas Tonga, en el Caribe y otros lugares). Los fosos sísmicos son de profundidad somera en la zona donde la placa empieza a sumergirse.

4.- El cuarto tipo de terremotos se encuentra en la faja sísmica que se extiende desde Birmania hasta el Mediterráneo y abarca una ancha y difusa zona continental con cadenas montañosas de gran altitud, que claramente muestran los esfuerzos de grandes compresiones. Estos terrenos son frecuentes desde las Islas de Cabo Verde y Portugal.

Distribución de los terremotos en Venezuela.

En la Memoria del Tercer Congreso Geológico Venezolano concentra el Dr. Fiedler del Observatorio Cajigal la atención en los siguientes focos sísmicos:

1.- Focos de los Andes: los antiguos focos de Cúcuta y Pamplona siguen activos en los mismos sitios. En la parte venezolana se ha trasladado la actividad sísmica hacia la región de San Cristóbal, el Páramo del Águila y Acarigua.

2.- Foco El Tocuyo: el foco entre San Felipe y Barquisimeto que en diversos sitios causó varios miles de muertos en 1812 parece haberse tranquilizado. En cambio, ha aumentado la actividad en el foco.

3.- Foco de Caracas: este foco parecía estar cerca de un equilibrio a juzgar por su falta de actividad desde el año 1900. Sin embargo, se comprobaron centenares de microsismos desde el año 1956, año en que comenzaron las observaciones instrumentales en el Instituto Sismológico de Caracas. También el foco del Valle del Tuy muestra cierta actividad.

4.- Focos de Cumaná y la Península de Paria: esta es la zona más activa de después de la de Los Andes. En el transcurso de los siglos, los focos se han trasladado desde Cumaná hacia el noreste alejándose de las zonas pobladas.

5.- Foco del Sur de Ciudad Bolívar: esta zona es la menos activa de las 5 zonas peligrosas principales. Ciudad Bolívar ha venido sufriendo durante siglos hasta hoy movimientos de hasta 6 MCS. Se ha determinado el foco de la región cerca de Cerro Bolívar y hay que contar con movimientos fuertes (hasta 8 MCS) en el área epicentral de este foco. Se puede afirmar que los movimientos del Orinoco nunca excederán la intensidad de 6 MCS.